Por nuevos superhéroes y villanos!

Hacemos extensiva la participación a las jornadas que tomarán lugar en  San Juan.  Pueden ver la gacetilla con más detalles abajo.

 

 

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Bienvenidos al blog de la cátedra Caride, IDAM, que utilizaremos para comunicar detalles de la cursada, semanalmente.  Estos datos podrán encontrarlos en la solapa NOVEDADES.

Les avisamos que  pueden encontrarnos en Facebook, bajo el nombre de cátedra Caride.

 

 

saludos!

Diseño, superstición y El ritual

Según la Real Academia Española, el efecto apotropaico de un objeto está ligado a¨ Un rito, un sacrificio, una fórmula, que, por su carácter mágico, se cree que aleja el mal o propicia el bien¨.

Los pueblos más primitivos han dejado evidencia –poco más, poco menos clara-, de los procedimientos y mecanismos implementados para llevar a cabo acciones tendientes a propiciar el bien o el mal hacia personas -o cualquier otra entidad que sea susceptible de experimentar cambios, mutaciones o transformaciones-. Los amuletos, que son usados para cumplir esta función, pueden ser tanto objetos materiales existentes o fabricados por el hombre. También ciertos animales y plantas asumen este papel, sumados a ciertos conjuros verbales o escritos y, por fin, toda combinación posible entre éstos, deviniendo en algunas culturas verdaderos sistemas de creencias.  Los amuletos, que intermedian entre voluntad del hombre y sus propias limitaciones, asumen un carácter sobrenatural inmanente. De esta manera, la superstición constituye un eje decisivo en la conformación del desarrollo cultural de los pueblos.

La historia de la cultura material cuenta con una extensa tradición de producción de amuletos cuyas formas, materialidades, funciones y construcción -artesanal o seriada- arman un verdadero relato vertido desde su contexto de producción, dejándonos entrever vestigios de una época y cultura.

Así, para Tutmosis III, el escarabajo ateuchus sacer cumplía una función protectora y dadora de fuerzas, tanto para los vivos como para los difuntos que debían enfrentarse al juicio de Osiris. Este pequeño objeto -concebido a imagen y semejanza de la naturaleza-, representaba el renacimiento de la vida. Depositado en el pecho de las momias, acompañaba el alma del difunto hasta el tribunal que juzgaba sus acciones mediante el peso de su corazón. Una serie de conjuros escritos en su abdómen complementaban el efecto protector hacia la salvación eterna.

La función protectora que las gorgonas evocaban en los frontis de los templos griegos remitía a una tradición mitológica (ontológica) instalada a parir del mito de Perseo, alumbrando la continua relación entre el mundo de los hombres y el mundo de los dioses.

Una de las versiones sobre el origen del término gárgola lo asocia a la voz francesa gargouiller, es decir, hacer gárgaras -efecto sonoro producido en las entrañas de estos seres fabulosos al pasar el agua que las cubiertas desaguaban al exterior-, en las catedrales medievales. Representadas como grifos, animales, hombres o todas sus combinaciones posibles, no sólo cumplían una función  práctica y decorativa, sino también apotropaica, expulsando toda amenaza demoníaca del recinto sagrado.

Sin embargo, la superstición no es bien cultural occidental únicamente, sino que representa en gran escala, un vital recurso en las prácticas cotidianas de los pueblos orientales. Teru Teru Bozu es un claro ejemplo de la manipulación popular de los recursos simbólicos y la pervivencia de sus tradiciones. Cuentan las crónicas que los campesinos japoneses colgaban unos pequeños muñecos, de manufactura casera  en toda abertura de sus casas como amuleto cuando necesitaban cielos limpios de lluvias que puedan estropear las cosechas. El término teru está asociado a un verbo que describe al sol y su condición de brillo. Bozu significa –como lo sugiere su forma-, monje budista. El sintoísmo, una de las religiones más profesadas en Japón, sostiene entre sus afirmaciones que todas las cosas tienen espíritu, incluso los objetos inanimados, razón por la cual los amuletos cobran un sentido protagónico en esta región.

Es acaso el objeto Teru Teru Bozu, quien convoca estas ocasionales palabras, en una particular versión. Se trata de un exquisito diseño para salero de mesa, hecho en cerámica y silicona, remitiendo a las formas del ancestral amuleto. Aquí, las dimensiones funcional y material originales están desplazadas y re-emplazadas en un nuevo contexto de orden culinario. La conservación de sus rasgos formales preserva los patrones identitarios con su tradición apotropaica y cumple un uso alternativo. Su tramo inferior almacena la sal o cualquier otra especia, mientras que el remate que imita la capucha se convierte en un pequeño cuenco-cuchara y ambos están conectados por un tapón dosificador de silicona. En un primer paso se dejará pasar y ver la cantidad de condimento deseado hacia la capucha, teniendo posibilidad de enviar al depósito cualquier exceso. Una vez que el comensal eligió su justa ración puede entonces volcar la totalidad del contenido de la cuchara sobre su plato. ¨ Los errores de medición a la hora de condimentar un plato son como la lluvia, que todo lo arruina. El especiero Teru Teru devolverá el sol a su estómago y un gran sabor a sus platos¨, se aclara en una de las caras del atractivo packaging.

Para nuestra cultura, la sal derramada en la mesa es signo de mal augurio, creencia originada en épocas donde la sal tenía un valor remunerativo, es decir salarial. Por otro lado, según costumbres rurales, bastaría una cruz de sal en la tierra y un cuchillo clavado en su intersección para alejar cualquier atisbo de lluvia. En ambos casos Teru Teru resistiría una correcta aclimatación a la mesa argentina, preservando sus funciones simbólicas originales a partir del uso de la sal y reinventando la función de dosificar el condimento justo, evitando que el indeseado derrame origine incómodas situaciones ante quizás, uno de los más sagrados rituales: el buen comer.

David Dal Castello, arq.

(Dedicado a Eduardo Daich y Horacio Caride)

El brindis nos convoca; mejor con diseño.

Feliz año, les desea Cátedra Caride 

Sacacorchos ANNA G, Alessandro Mendini, 1994.

Más sobre Alessandro Mendini:

http://www.ateliermendini.it

http://www.ateliermendini.it/index.php?mact=News,cntnt01,print,0&cntnt01articleid=3&cntnt01showtemplate=false&cntnt01lang=en_US&cntnt01returnid=222


Corning Glass

The future is amazing, and Microsoft has video to prove it

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La Cátedra Arq. Horacio Caride les da la bienvenida al curso del segundo cuatrimestre de 2011, de la materia Introducción al Diseño y la Arquitectura Moderna, de la carrera de Diseño Industrial, FADU –  UBA.

En este sitio podrán encontrar información sobre la Cátedra y otros elementos de utilidad para el cursado de la material.

Los Objetos Imposibles.

Jacques Carelman.

A propósito de la utilidad, la resistencia y la belleza.

Jacques Carelman es un pintor, decorador de teatro e ilustrador francés. Nació en Marsella en 1929. Es conocido por sus diseños de objetos imposibles.

algunos sitios complementarios:

http://www.cienaniosdeperdon.com.ar/io/index1.htm

http://kerlames.blogspot.com/2006/03/objetos-imposibles-por-carelman.html

Bienvenidos al blog de la cátedra Arq. Horacio Caride Bartrons.   Introdución al Diseño y la Arquitectura Moderna (IDAM) de la facultad de Arquitectura  Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires.

Aquí podrán encontrar  textos y links  propuestos por la cátedra, actualizaciones sobre la cursada, trabajos hechos por los alumnos y otros asuntos de interés .

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